El marketing de contenidos ha llegado para quedarse, y es que todas las marcas buscan generar contenidos interesantes que ayuden a mejorar el engagement con los usuarios. Esta claro que es más barato y además puede llegar a tener muy buenos resultados si se hacen las cosas bien, pero como en todo, también surgen dificultades y obstáculos que pueden dañar nuestra estrategia de contenidos. Aquí tenéis cinco típicos errores y que sin embargo son más comunes de lo que uno se piensa.

Como en casi todo, crear contenidos y más si son creativos y originales, requiere de mucha concentración. Para evitar distracciones lo mejor es buscar un espacio donde nada ni nadie pueda molestarte y armarte de cafeína (tampoco hay que pasarse). En otras ocasiones, las distracciones pueden ser todo lo contrario, más que un obstáculo, una necesidad esencial para poder seguir trabajando y no perder el tiempo. Ya sabes, rompe la rutina, sal a correr, lo que sea para eliminar esos momentos de bloqueo que tarde o temprano nos llegan.

Trabar mal el SEO también es algo más frecuente de lo que uno se piensa. Lo creáis o no, no todas las empresas tienen especialistas SEO en su plantilla, y claro… eso al final repercute en nuestras estrategias. No sólo se trata de meter un par de veces una palabra clave ni de incrustar tus links en varios sitios web, sino de generar contenidos realmente interesantes y llamativos para que los usuarios los compartan. Además un error muy común es darle a veces incluso más importancia al SEO que a los propios contenidos. ¡Error! ¿De qué sirve posicionar algo que no gusta? De hecho lo mejor es empezar a generar contenidos interesantes y una vez conseguida la dinámica, comenzar a optimizar y exprimir al máximo el SEO.

El cansancio. Tarde o temprano siempre llega y es que tampoco es fácil estar creando constantemente y retorcer la cabeza para encontrar nuevas y originales ideas. A veces se empieza muy fuerte, las ideas fluyen con facilidad, pero lo realmente complicado es mantenerse y tener un nivel constante. Lo mejor es planificarse, guardar ideas y apuntar todo lo que se te ocurra para esos momentos en los que no encuentras nada. Tarde o temprano, siempre llega un momento de bloqueo.

Hay que aprender a conocer el ecosistema. No escribes ni creas contenidos para ti, sino para todo ese público que está dispuesto a leer y seguirte porque aportas algo que no encuentran en ningún otro lugar. No se trata sólo de diferenciarse, sino de dar un valor añadido. Pero además, en este mundillo online, hay mucha más gente, webs, blogs, etc. Si quieres dinamizar, compartir, crear comunidad… también has de hacer lo propio. Crear contenidos propios está bien, pero no sólo se trata de ser el rey sino también de interactuar y conectar con el resto de reyes, aristocracia y plebe. ¡Que no se te suba a la cabeza! Sin ellos no eres nadie.

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