En el artículo de hoy me gustaría tratar un tema muy recurrente entre los aficionados a la fotografía como es el amanecer y el atardecer. Son dos momentos “muy fotogénicos” del día los cuales todos hemos intentado capturar alguna vez.
Si te gusta fotografiar el amanecer o atardecer y no consigues los resultados que buscas, en el artículo de hoy intentaré resumirte los puntos más importantes que tienes que cuidar a la hora de intentar producir este tipo de fotografías. Recuerda, lo que convierte una foto normal en una maravillosa obra de arte son simples y pequeños detalles a los que a veces no prestamos atención.

Vamos a ello pues.

Planifica tu sesión

Aunque a veces el azar y la casualidad pueden producir magníficas fotos de amaneceres y atardeceres, lo cierto es que si quieres estar seguro de obtener buenos resultados necesitas planificar la sesión de antemano. El momento más interesante en un amanecer o atardecer dura apenas unos minutos, es un momento valioso y corto que conviene no desperdiciar. Mi consejo es que localices un buen sitio para disparar con un día o dos de antelación. No te limites a buscar simplemente un buen ángulo desde el que disparar, que también, sino haz que te permita incluir interesantes elementos de primer plano tipo algún árbol, siluetas, etc.

Amanecer en Kanyakumari, Tamil Nadu, India

Amanecer en Kanyakumari, Tamil Nadu, India

También conviene observar a qué hora normalmente sale o se pone el sol, ya que te interesará acudir al lugar un rato antes.
¿Y qué me dices el tiempo? La meteorología es otro aspecto muy importante a tener en cuenta: no es lo mismo fotografiar un amanecer despejado que nublado. Cada uno tiene su encanto pero conviene que sepas qué tiempo te espera al día siguiente, así ya vas preparado para tomar la foto exactamente como te la has imaginado.
La planificación también consiste en preparar el material y dejarlo todo a punto: mochila, objetivos, batería bien recargada, tarjetas de memoria formateadas, etc.

Material

A una salida o puesta de sol hay que ir preparado, pero de verdad. Necesitas como mínimo:

  • Una cámara réflex y objetivos varios, dos por lo menos.
  • Trípode, esencial: la relativa ausencia de luz hace que la cámara requiera, a veces, largos tiempos de exposición. Para evitar que la foto salga borrosa conviene estabilizar la cámara antes.
  • Disparador remoto: Por el mismo motivo si puedes disparar sin tocar el cuerpo de la cámara sería mejor. Yo utilizo un disparador remoto pero también puedes utilizar la función de disparador retardado de tu cámara, de 2 ó 10 segundos.

Composición

Amanecer

Amanecer

Recuerda aplicar la regla de los tercios (enlace). Al tratarse de un tipo de fotografía paisajística, esta regla de composición es de (casi) obligado cumplimiento.

Respecto al encuadre, por favor, intenta no caer en el error que muchos comenten y es el de fotografiar amaneceres o atardeceres completamente aburridos. Todo ese espectacular paisaje que la naturaleza nos ha preparado necesita de algún elemento destacable que rompa la monotonía y le confiera al amanecer o atardecer más vida, más interés. Como decía antes este elemento puede ser un árbol, una palmera, unas rocas o la silueta de una pareja de enamorados abrazados.

En cuanto a objetivos, a mí personalmente me gusta disparar la salida y puesta del sol con objetivos de distancias focales pequeñas, algo así entre los 14 y los 25mm, así consigo captar el paisaje en toda su amplitud.
No obstante y para poder tener un poco de libertad te recomiendo tener a mano más objetivos de más de una distancia focal: así puedes capturar paisajes panorámicos a la vez que encuadres de mucho zoom donde el sol adquiere mayor protagonismo.

Exposición

Con el tema de la exposición hay que tener un pelín de cuidado. Precisamente el encanto de un amanecer o atardecer consiste en esa luz que emana del sol y hacia la cual apuntamos directamente. Ya sabemos que nuestra cámara en modo automático tiende a equivocarse cuando enfocamos la luz directa, lo cual repercute en unas fotos generalmente subexpuestas (oscuras).
Si vas a fotografiar un amanecer o puesta de sol emplea el modo manual o semimanual de tu cámara réflex, podrás jugar con la apertura y la velocidad de disparo y obtener diferentes resultados cada vez, con distintos grados de luz. (Si te asusta todavía el modo manual échale un vistazo a mi libro de iniciación fotográfica).

Boby

Boby

También tienes que tener cuidado respecto al balance de blancos. Aunque la mayoría de las veces dejando la cámara en el Balance de Blancos automático se obtienen fotografías muy correctas, sucede que los amaneceres y atardeceres tienen una calidez de color (tirando a amarillo/naranja) sin la cual la foto perdería su encanto. Un Balance de Blancos automático detectaría ese tono “cálido” como exceso e intentaría cambiarlo a un color más neutro, algo que no deseamos realmente. Solución: cambia el ajuste del Balance de Blancos y escoge uno que conserve el tono cálido del momento, nublado o sombra por ejemplo. (Más sobre el balance de blancos aquí).

Añádele tu Firma..

No produzcas una otra foto fría, impersonal y anónima de un amanecer o atardecer por favor. Haz una foto distinta, convierte esa salida o puesta del sol en un momento personal dejando alguna pista sutil tuya en la foto: puede ser un muñeco al que tengas cariño, el coche de juguete de tu hijo, la silueta de tu perro Boby posando en primer plano, o simplemente dispara la foto desde la ventana de tu buhardilla retratando así aquello que ves todos los días al levantarte por la mañana.

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