Arno Lenior, director de marketing de Samsung, ha hablado sobre uno de los momentos que definieron la trayectoria de la compañía: el famoso comercial en el cual se burlan descaradamente del iPhone y sus usuarios.

Desarrollar buenos productos muchas veces no es sinónimo de éxito de ventas. La campaña publicitaria es tan necesaria como el desarrollo del producto en sí, ya que, se dirigen a los compradores potenciales, crean necesidad y posicionan la marca. Es el caso de un comercial de Samsung contra Apple, el cualestableció un antes y un después para la compañía coreana. Ese comercial “anti-iPhone”, en propias palabras del director de marketing de Samsung, marcó un “punto de inflexión a nivel mundial para nosotros”.

Como hemos podido vivir en los últimos años, Samsung y Apple han batallado en todos los terrenos posibles, acabando en el juzgado en numerosas ocasiones. La publicidad fue un reflejo de esta guerra particular y recuerda a un estilo de comerciales que a Apple le funcionó hace unos años: los famosos I’m a Mac, en los cuales Apple se burlaba del ecosistema de Microsoft descaradamente. Años después, una compañía coreana utilizó la misma técnica contra ellos mismos.

En una entrevista a AdNewsArno Lenior, director de marketing de Samsung, ha hablado del comercial que podéis ver arriba, el cual fue un éxito para la compañía a todos los niveles. Lenior afirma que en el 2012 Samsung “fabricó 12 teléfonos por segundo”, un número que es impresionante, pero debemos recordar que fabrican una gama amplísima de terminales y habría que saber la totalidad de esos teléfonos vendidos, no fabricados. Sobre el comercial “anti-iPhone” ha hablado sobre la importancia real que tuvo para su compañía:

Marcó un punto de inflexión mundial para nosotros. Hemos sido capaces de contar una historia descarada – si lo piensas, éramos una compañía coreana empezando a ,realmente, jugar con el orden de las cosas.

Hay que reconocer que el comercial es una genialidad, juega muy bien con uno de los puntos fuertes de Apple: los fanboys, ya que, aunque es muy fácil hacer burla de ellos, ya les gustaría a cualquier compañía tener una base sólida de compradores apasionados. Samsung intentó repetir esta técnica en otras ocasiones y como se suele decir: “segundas partes nunca fueron buenas”